
La danza calida y peligrosa que parpadeante se deslizaba seductora acariciando el aire casi inexistente en aquella pieza oscura e impura, me inducía levemente hacia recuerdos aun presentes que parecían surgir con cada lagrima ardiendo de la inquietante vela. Cuerpos desnudos, atemorizados, excitados, pecadores, mundanos, entre sabanas, por sobre miedos, al interior del claro y a la vez bizarro sentimiento. Impulsados por el libre albedrío que sus deseos insaciables producían, aquellos deseos que por el momento eran aceptables y sin limites trazados en un lienzo blanco que solo sus cuerpos sudados podían pintar. Cada toque tímido a la estructura indecente y solo por hoy., tan solo por esta circunstancia acogedora, apacible, me llenaba de fantasmas el incierto roce de mis manos avergonzadas creaba respiros invisibles que no me pertenecían pero fui dueño de algunos, responsable de otros. Esa fúnebre cama en la que tiende mi derrotado ser había vivido a través de los años, acechándome, invadiéndome de culpas, arrepentimientos y mas tentaciones ejecutadas, en realidad todo a mi alrededor padecía de aquel repentino retroceso en el tiempo. La soledad evidente y pintada de negro en cada sector de la casa mostraba una dimensión diferente que me complementaba, no era algo planificado sino un acto mas en este dramatismo silencioso en el cual las escena s proporcionadas dependían del personaje que se presentaba en mi camino, en el desolado vivir que comenzaba sobo cuando abría mis ojos, solo cuando mis palabras marchitas florecían decaídas en mi boca. Con una anticipada decepción levante los últimos ánimos que yacían en mi cuerpo. No había porque estirarme, contraerme o ver por la ventana, era evidente que nada había cambiado, todo estaba tal y como aquella noche que a pesar de haber acontecido solo ayer, relataba una historia de hace mil años. 23 de junio del 2008 Diego Aun sigo estilando el perfume perverso de un cuerpo incendiado. El frío encuentro fue predecible pero las llamas que fundieron cualquier razonamiento en mi mente fue mas ágil de lo que pensé. Aquel apretón de manos fue el principio de un sentimiento que me invadía por completo, sus pasos guiaban mi nublado juicio hacia un baño que acogía nuestro desenlace. Su voz se desvaneció entre gemidos y miradas extasiadas envueltos en el desnudo manto de esa secreta pasión. Unidos por la interminable interacción que sus dulces labios producían en los míos, en cada roce de mi lengua en aquel paladar que por un largo tiempo borro las palabras de mi boca, de mi mente y ciertamente de mi corazón. Es difícil poder definir lo que en ese lugar se produjo ¿fue algo casual o un posible amor?.No, tan solo fue un momento de indetenible libido el cual los dos decidimos hacer realidad, no tan real como para generar un respiro verdadero en mi vida, pero al menos lo suficiente para llenar por una noche el vacío eterno de pasadas relaciones desafortunadas. A pesar del poco tiempo transcurrido su voz, sus ojos, su rostro están perdidos en alguna laguna de mi memoria, el penetrante olor de su cuerpo aun persiste en mis ropas superficialmente y como toda relación que se basa en una noche, el sutil aroma es el único recuerdo de la falsa felicidad que silencio mi despertar con sueños emancipados. ¿Es triste crearse ilusiones con algo como eso?, ¿debí saber que era solo algo pasajero?.De un momento a otro mi pensamiento comenzó a infectarse de un agrio ambiente de crueles intensiones, porque tal y como el lo dijo, lo mas intimo que podía entregarle no era mas que un suceso libre de algún sentimiento profundo, un lapso dulce pero tan solo un lapso. Debo decir que la mañana siguiente a lo sucedido mi ingenuidad persistía en llegar no solo a su pecho sino también a su alma, recorrí su cuerpo con mis manos ansioso ante una posible respuesta de que no había sido un error, no había sido un deseo cumplido, ya que aunque en mi pasado había sido el causante de decepciones, el estar al otro lado de la situación realmente es desconcertante. El gesto distante y frío de quien había sido dueño de mi cuerpo y por un segundo de mi espíritu quebró toda futura relacion. Su incomoda reacción el claro tipo de conexión que el estaba acostumbrado a vivir, a pesar de los dos años de diferencia el parecía estar habitado a ese tipo de encuentros que al igual que la luna aparecían en el insinuante viento de la noche y se desvanecía con el primer rayo de luz. Mi intención no es ser la victima puesto que sabia que era cómplice en esa obra fantasiosa de amor, pero tampoco podía bloquear la tristeza un tanto conocida en mi vida. ¿Era un delito pensar que tal vez podía llegar a ser algo serio?, tal vez sí, no obstante si era culpable de sea deducción, también debía ser enjuiciado por lo que ni yo creí quedaba en mi hasta ayer; mi inocencia. Y se que aunque suena irónico pensar que me di cuenta de tenerla después de algo tan impuro como lo es el sexo solo por sexo, es muy lógico a la vez puesto que es lo mas intimo y verdadero que podemos ofrecer. A pesar de que me costo entenderlo en un comienzo es obvio que me duela y esta bien que me deprima de lo contrario seria uno mas de aquellos hombres que no recuerdan nombres, sensaciones o miradas y aunque me mantenga vulnerable es mas reconfortable seguir siendo frágil que saber que con todo lo que ha acontecido soy cada vez mas frío y distante , tanto que en algún momento no logre percibir el amor, de un ingrato desvelo de pasión. Por suerte esa agonía tan conocida en mi vida se había disipado lo suficiente como para mantener aquellos recuerdos en un segundo plano. El sutil sabor de encajar en el mundo con mis amigos, familia y conocidos me había recompensado por todas las lagrimas que derrame en mis últimos años. Los meses seguían y la ultima decepción había enterrado los aun existentes deseos y sueños de permanecer en aquella depresión que a pesar de anochecer mis días proporcionaba una bizarra seguridad en mi vida. Un día cualquiera el posible amor derrumbo mi tranquilidad y consumió todas aquellas atenciones que en ese momento se apoderaban de mi rutina. Trate de no emocionarme con la idea de que aquel desconocido podía llegar a ser aquella persona tan necesaria para mi corazón. Aunque luchaba en silencio para no parecer desesperado de verdad sentía que el podría ser aquel hombre que siempre imagine a mi lado dibujado por la intensa tinta de un ser omnipresente que a pesar de ser bajo perfil era perfecto tanto por sus defectos y debilidades. Pronto se generó la oportunidad de vernos en persona y por suerte toda incomodidad y nerviosismo se fundió con el pasar de las horas, el ritmo que nuestros cuerpos llevaban con el latir de la música y mas definitivo beso que nos empapó de aquel aun nuevo sentir en nuestros labios. En un abrí y cerrar de ojos note que mis opiniones no valían mas nada, era de el, a pesar de haber cruzado frente a su destino hace solo unas horas, pero ¿Qué podía hacer en mi posición?, si el sexo siempre fue mi intima relacion ¿Cómo podría reaccionar ante esta situación?. El era el primer intruso en mi vida que vagaba en mi boca sin buscar palabras, sin buscar pretextos, el tan solo actuaba ante su voluntad, hablaba con tanta naturalidad y tan tranquilo que no sabia que hacer para saber a donde me dirigía con este desconocido.

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