
Vulnerable a caer en la pasión del momento me mezcle entre la muchedumbre , a cualquier lado que veía exploraba el aroma hacia unos meses había guardado en mis ropas, no exactamente porque se trataba del mismo personaje sino el aroma universal de aquella deliberada promiscuidad que tanto familiarizada con mi pasado, tanto que hasta me producía un poco de nostalgia el observarlos a todos ellos hechizados por el latir de aquel sonido ensordecedor que podía controlarlos de tan impresionante manera que era ineludible no desear caer en el conjuro de la casualidad. 2 de agosto del 2008Las circunstancias se acoplaron al mudo deseo de hallar un refugio para ese prematuro sentimiento. Subimos ene l ascensor dirigiéndonos hacia su departamento, mientras mirábamos nuestras ropas como palabras sin fundamento que debían ser borradas de nuestra piel tratábamos de responder aquellas encrucijadas que recitábamos a través de las miradas desconfiadas que se reflejaban en el espejo y se fundían en el brillo plateado de la estructura cada vez mas afrodisíaca. Con una sonrisa en su rostro me invitó a entrar a su supuesto dulce hogar. Una armonía inquietante y casi absorbente se deslizo como un escalofrío en mi espalda mientras observaba como la decoración parecía sacada de una de mis mas secretas ilusiones, cada color era el indicado hasta para el estado anímico que estaba a punto de manifestarse.Mi mano blanca por el frío que aun arrastraba entre mis dedos del sereno de la calle se incrustaba en la ventana de grandes proporciones que me invadía de un paisaje nunca antes visto desde ese ángulo, aún menos desde ese aire de superioridad. Atrapado por la borrosa imagen de aquel bosque tan cercano a mi casa no logre salir del estancamiento cuando poso su mano sobre la mía, luego de unos segundos sentí cu cuerpo calido y desgarrador quebrar cualquier lazo profundo entre mis ojos y ese ahora olvidado hogar. Descifrando mis futuros pasos, su mano guío mi calido juicio condescendiente sobre su piel rejuvenecida por el toque delicado y de respiros atrapados en la atmosfera inquietante que su cama inhalaba y exhalaba con cada movimiento desenfrenado que el libido empapó en nuestras manos. El miedo se volvió subjetivo ante la presencia de ese deseo erecto y decidido pronunciado en mi cuerpo como un ser desconocido que parecía arrebatar cualquier barrera entre el y yo. Su voz vaga deslizo sus palabras decaídas sobre mi cuello incitándome a caer en el fervor delirante de su saliva, un sabor incólume suscitaba en mi paladar con el roce de su aliento pero era su mirada fría y misteriosa la que congeló al aire alrededor de nuestra silueta, otorgándole todo el control en mis piernas. Las sujeto con delicadeza pero segura de la inminente ejecución que estaba por realizar, como un pulso que paulatinamente aceleraba su formidable cuerpo se abalanzaba sobre mi con energía mientras sus ojos negros revelaban la hasta ese momento invisible existencia del alma de una persona mas profunda y con mas dimensiones de lo que pensaba.Mientras indagaba en mi mente el por que de su mirar combatía con las sensaciones intercaladas de placer y dolor que su virilidad casi anormal y amenazante producía como un creciente latido en mis entrañas. Trate de soportar el exasperante acto pero fue un elemento fuera de mi dominio quien interrumpió el insomnio perturbador que sudados conjurábamos con singulares incentivos. El timbre hostil nos aíslo de aquel desorden de manos, piernas y ropas desligadas de cualquier frio que alguna vez existió, nos levantamos y recogimos nuestras ropas perdidas en la noche, de pronto este refugio se convirtió en un lugar ausente de brazos firmes, después de un tibio beso de despedida mi mente anunció lo que creí había sucedido, el apuro de nuestros deseos estropeó todo aquello que en un principio aseguraba frutos. Mi pieza un tanto humana también lucía triste decepcionada como el apoyo abstracto que necesitaba me aferre a las tinieblas de mi cuarto, trate de dormir entre brisas, deseos, respiros y choques mas profundos entre mi cuerpo y su cuerpo aun retumbando en mi cabeza. Con dos decepciones mas a mi haber recogí la poca fe que rondaba en el rincón mas oscuro de mi agonía, mis silenciosas palabras no esperaban volver a surgir en el desierto que me inundaba ahogándome poco a poco con la arena asfixiante de su ardiente piel que volvía a surgir con escalofríos. No podía dejar de pensar en como todos los pasos que daba se hundían en el mismo desenlace ingrato de la soledad, horas y horas caminando en círculos en la inospitud de la melancolía ¿saldré esta vez de esta árida estadía?.En ese silencio incomodo, desesperado por alguna absolución el golpe reiterado de la puerta afuera de mi casa me desligo del calvario que hace pocos segundos me consumía, mientras avanzaba mis suplicas internas pedían a gritos y sin mi consentimiento que se tratara de el verdadero hombre que tomó mi cuerpo y lo fundió en amor, por primera y hasta el día de hoy, aquel joven de mirada insinuante que detuvo mis planes con su aparición seguía sugiriendo al recordar entre el pasado ese sentir ahora lejano de mi felicidad. Titubie al reposar mis anhelos sobre la manilla de la puerta intercalando desenlaces ficticios con pretéritos endulzados de sonrisa. Al abrir, la ventisca de un mundo nuevo golpeó mi rostro, trate de empañar mis ojos con sueños evaporizados pero la realidad era demasiado clara como para negarla, todo se veía mas negro, mas monótono y solitario. Busque con mi corazón una prueba consistente de mi vida pero el único movimiento existente era causado por el viento, el cual movía mis cabellos sin mas razón que invadir el frio sostener de mi cuerpo sobre el balcón.

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